En abril de 2026 conocimos esta escuela cerca de Cebreros, en Ávila, que por ahora consta de tres sectores; El Dorado, La Aguja del Encaramado, y el Sector Las Huelgas.
Una nueva zona descubierta y equipada por Braulio Expósito en 2025. Las fisuras que se pueden proteger con seguros flotantes no tienen seguros fijos, pero el resto de vías están todas equipadas.
La orientación de los sectores es sur, excepto La Aguja del Encaramado que tiene vías en todas sus caras menos en la norte. En total hay unas 40 vías. Para nuestra primera visita optamos por el sector con las vías más fáciles y también el más cercano, a solo 2 minutos del aparcamiento central, el sector Las Huelgas.
Existen tres aparcamientos, el primero junto a un bar abandonado que es para ir a la Aguja del Encaramado, el segundo en una curva del camino en el que solo caben un par de coches y que nos sirve para ir a la Aguja del Encaramado o al sector Las Huelgas, y el tercero, el más alejado, que solo es para ir al sector El Dorado, y que es el que tiene las vías más duras.
Llegamos pronto, no hay nadie en el aparcamiento central ni en el sector Las Huelgas y nos ponemos al lío.
Comenzamos por las vías de más a la izquierda, fáciles, «MOCAP (Movimiento Cabrero de Acción y Policía)» (IV+) y «Las Huelgas» (V+) que da nombre al sector.
Luego nos movemos al centro del muro y probamos otro par de vías, La estaquilla (IV+) y «La Antigua» (Vº).
Entre medias de estas dos le damos a «Cabrero mayor» (V+), que sigue una fina fisura, también fácil y disfrutona.
Desde lo alto de la placa se aprecia, a nuestros pies, el río Alberche.
Llegan Sem y Marta y montan alguna vía para los peques. Nosotros nos metemos en la siguiente por la derecha, «El arte de esconderse» (V+), y Marta empieza a calentar por «El Cabrero mayor» (V+).
Después, Sem prueba «El arte de esconderse» (V+), jugamos a hacerla cogiendo con las manos solo las fisuras laterales verticales, sin coger las fisurillas horizontales que cruzan la placa central ni ningún otro canto de la mencionada placa.
Más a la derecha tenemos «Solteronas perdidas» (V+). Yo en esta, en el último paso, no veía manera de salir, y me escapé por la chimenea de la izquierda, pero Sem, apretando, subió sin trampas.
Toca comer algo y nos bajamos al rio, que está a 5 minutillos atravesando la carretera y siguiendo hacia abajo.
Antes de marchar echamos un vistazo a La Aguja del Encaramado rodeándola completamente. Aunque solo vemos un par de vías asequibles para nuestro grado, una de ellas va por unas fisuras anchas pero interesantes, hacen falta friends grandes pero nos la apuntamos para otra visita.
Volvemos al rio y damos por terminada la jornada con un buen sabor de boca, todas las vías eran fáciles, pero nos han gustado tanto las vías como la zona.
Aupa!