Tajo de los Presos – Sectores inferiores

De pasada por Almería nos acercamos a esta escuela en la que estuvimos hace unos años pero a la que no habíamos vuelto. Aquella vez solo hicimos una vía en el sector «Jardín Botánico», y nos quedamos con ganas de probar más, sobre todo una que nos recomendaron todos, «El Último Mohicano», y que en aquella ocasión no hicimos pues mide 35 metros y nosotros llevábamos cuerda de 60. Esta vez, con la cuerda de 70 metros, no dejaríamos pasar la oportunidad.

croquis wikiloc Buscando algo de info antes de ir, dimos con un croquis de la zona, adjunto a una ruta de wikiloc, que tenía lo que parecían dos sectores nuevos; «Conde de Montecristo» y «Fortunata y Jacinta», con una veintena de vías nuevas. Además estos sectores están en la parte inferior, con lo que nos ahorraríamos el largo camino de tener que tener que rodear por la izquierda para acceder al sector «Jardín Botánico» de la repisa superior.

Una vez decidido el cambio de estrategia y ya en el camino de acceso al tajo, comprobamos que este camino, aunque más corto, esta bastante empinado y con muchas piedras sueltas. No me refiero al camino de la ruta de wikiloc (que no seguimos), fuimos por el camino principal que lleva al Jardín Botánico y subimos casi rectos (con alguna zeta) hasta la base de la pared.

Según nos acercamos vamos viendo los sectores y decidimos ir primero al «Conde de Montecristo», más alejado, y después nos acercaremos al «Fortunata y Jacinta» a echar otro vistazo.

Las vías del sector «Conde de Montecristo» no nos llaman demasiado, solo hay un par de vías hasta Vº y no tienen muy buena pinta, con mucha maleza y repisas que las hacen discontinuas.

Así pues nos movemos hasta el otro sector que nos queda, «Fortunata y Jacinta», que tiene varios quintos y sextos.

El croquis no cuadra mucho con los nombres que vemos escritos en el pie de vía (luego me arrepentí de no haber echado un buen vistazo a los croquis de la web de Toskajara) así que nos metemos en una que vemos factible.

Tiene el nombre medio borrado pero aún se distinguen un par de palabras sueltas… NOÉ… MIA…

Esta es una de las pocas zonas en las que, a duras penas, sobrevive un antiquísimo gasterópodo terrestre, el Iberus Gualtierianus, más conocido por estos lares como chapa. Estos bichos son fósiles vivientes, por lo que, por favor, máximo respeto en caso de encontrarnos con alguno vivo, ya que se encuentra en peligro de extinción. Nosotros no vimos ninguno, pero si pasó un camaleón a nuestro lado, mirándonos de reojo…

Wikipedia

Después probamos la vía que está justo a la derecha, que recorre una fisura con mucho canto y adiedrada en su parte alta. El nombre también es confuso y tampoco aparece en los croquis; «Cuesta de los Chillones» ó «Zara no te olvido»… está todo mezclado y con tachones. Como está asegurada con material algo antiguo (si mal no recuerdo espits) pasamos la cuerda por algún parabolt de la vía aledaña por siaca, y finalmente empalmamos con esa misma vía para acabarla.

Pega ya bastante el sol y tocamos retirada. No están mal estos sectores, pero nada que ver con el «Jardín Botánico» que nos pareció mejor en todos los aspectos; calidad de la roca, longitud de las vías, verticalidad, entorno…

Lo bueno es que ahora ya tenemos (o seguimos teniendo) excusa para volver, y la próxima vez no dudaremos, al «Jardín Botánico» del tirón y a probar la vía «El Último Mohicano»…

Un último día de relax en la playa…

… y vuelta a casa con las pilas cargadas.

Aupa!

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